La creatividad, la lectura y la escritura volvieron a convocar masivamente a las comunidades educativas de Atacama. La 23ª versión del concurso Cuentos Breves del Norte de Chile, organizado por Pucobre y Diario Chañarcillo, recibió este año cerca de 2.900 trabajos, cifra que constituye un récord de participación en la historia del certamen.
En este contexto, integrantes del jurado fueron invitados por las entidades organizadoras para iniciar el proceso de revisión y evaluación de los relatos, una labor que se extenderá durante las próximas semanas. La premiación está proyectada para noviembre, instancia en la que se reconocerán los trabajos destacados de esta nueva edición.
Durante la jornada se relevó además el apoyo de distintas instituciones y actores de las comunidades educativas, entre ellos el SLEP Atacama, instituciones de educación superior, equipos directivos, docentes, familias y, especialmente, las y los estudiantes que dieron vida a esta convocatoria.
A lo largo de sus 23 años de trayectoria, el concurso ha recibido cerca de 36 mil cuentos, consolidándose como un espacio que favorece la expresión escrita, la creatividad y la participación estudiantil.
La directora ejecutiva suplente del SLEP Atacama, Elisa Araya Cortez, destacó el valor formativo de la iniciativa: “Este tipo de espacios permite dar la palabra, dar la voz y valorar lo que nuestras y nuestros estudiantes tienen que decir. Cada relato contiene experiencias, miradas, sueños y también elementos de sus contextos familiares y territoriales. Para nosotros es muy importante que las comunidades educativas sigan promoviendo la lectura y la escritura, porque no solo fortalecen aprendizajes, sino también la capacidad de expresar ideas, desarrollar pensamiento crítico y construir identidad desde la escuela pública”.
Desde el SLEP Atacama se valora especialmente el compromiso de las comunidades educativas que acompañan estos procesos y generan oportunidades para que niñas, niños y jóvenes encuentren en la escritura una herramienta para aprender, crear y compartir sus propias historias.






